domingo, 6 de septiembre de 2009

DISFRUTA DE CADA MOMENTO

La vida es una sucesión de eventos. Algunos nos producen intenso placer, otros intenso dolor. Detente por un instante y piensa en un recuerdo placentero. Busca en tu pasado y encuentra una experiencia en la cual sentiste felicidad y alegría. Cuando hayas identificado ese recuerdo, cierra los ojos por un instante y revívelo con sumo detalle. Disfruta esa experiencia placentera nuevamente.
Recuerda las imágenes que viste aquel día. Escucha los sonidos que oíste en aquella oportunidad. Huele los aromas y fragancias. Siente una vez más aquellas mismas sensaciones placenteras.
A continuación, borra esa imagen y piensa en un evento desagradable de tu pasado. Busca e identifica uno de los tantos recuerdos negativos que, aun cuando son parte de tu pasado, todavía te siguen atormentando. Revive las imágenes y sonidos de aquella oportunidad.
A continuación, compara ambos recuerdos ¿Cuál de los dos recuerdos fue más intenso? Si tu respuesta es: 'el negativo', tengo otra pregunta para hacerte ¿No es asombroso que siempre enfaticemos el aspecto desagradable de esta vida? ¿No es asombroso que sigas sufriendo por algo que ya está en tu pasado?
Recuerda lo siguiente: Lo mejor de tu pasado es que ya terminó. ¡Déjalo atrás!
Hagamos otro experimento: Vuelve a pensar una vez más en el recuerdo agradable. Intensifica al máximo esa sensación de placer y felicidad. Ahora piensa nuevamente en el recuerdo desagradable. Revívelo con detalle. A continuación, responde a lo siguiente: Cuando pasas del recuerdo agradable al desagradable, ¿llevas contigo la sensación placentera del primero para apaciguar el dolor del segundo? O por el contrario, cuando pasas del desagradable al agradable, llevas contigo parte de esa amargura que luego te limita en tu capacidad de disfrutar placer y felicidad plenamente. Si éste último es tu caso, prométete que nunca más volverás a permitir que eventos negativos de tu pasado interfieran con tu capacidad de experimentar placer y alegría.
Aprende a llevar contigo lo bueno de tu pasado y simplemente despójate de todo lo que te limita y condiciona. Dite a ti mismo lo siguiente: "Si tuve que vivir momentos desagradables… una vez fue suficiente".
Entiende que en el fondo, esos recuerdos dolorosos no son más que profundas enseñanzas que te enriquecen y preparan mejor para el futuro. Aprende lo que haya para aprender y deja el resto atrás. Porque cuando lo hagas, entonces comenzarás a disfrutar de cada momento.
Vive con pasión y entusiasmo sabiendo que TÚ TAMBIÉN PUEDES.

No hay comentarios:

Publicar un comentario