jueves, 14 de junio de 2012

DISCUSIONES, NO GRACIAS.

No se puede ganar una discusión. Es imposible porque, si se pierde, ya está perdida; y si se gana, se pierde, ¿Porque?. Ha hecho sentir inferior a otra persona, ha lastimado su orgullo. Se tomará a mal su triunfo y no obtendrá la buena voluntad del contrincante.
 Buda dijo "el odio nunca es vencido por el odio sino por por el afecto", y un mal entendido no termina nunca gracias a una discusión sino gracias al tacto, la diplomacia, la conciliación, y un sincero deseo de apreciar el punto de vista de los demás.
Alguna sugerencia para impedir que un desacuerdo se transforme en discusión: 1º Acepte el desacuerdo, 2º Desconfíe de su primera impresión instintiva, nuestra reacción natural puede empeorar la situación. 3º Controle su carácter.- recuerde que se puede medir la dimensión de una persona por lo que la irrita. 4º Primero escuche,  dele una oportunidad, déjelo terminar, no se resista 5º Busque primero las áreas de acuerdo. 6º Sea honrado, busque los puntos donde puede admitir su error y hágalo, discúlpese, eso desarmará a sus oponentes y reducirá la actitud defensiva. 7º Piense y analice con cuidado las ideas del oponente, puede tener razón y no objetarle que no escuchó. 8º Agradezca a sus oponentes su interés, convierta a sus oponentes en amigos. 9º Posponga la acción de modo que ambos lados tengan tiempo de repensar el problema. Sugiera tratarlo en otro momento y pregúntese ¿mi reacción acercará o alejará de mi al oponente?. Cuando uno grita, el otro escucha. Cuando dos personas gritan, no hay comunicación, solo ruido y malas vibraciones. La única forma de salir ganando en una discusión es evitarla.
Galileo decía. "No se le puede enseñar nada a nadie, solo se le puede ayudar a que lo encuentre dentro de si".  Mostrando respecto por las opiniones de todos los clientes y tratándolos con diplomacia y cortesía podré ponerme a la cabeza de la competencia".
Pocas personas son lógicas. Casi todos tenemos prejuicios e ideas preconcebidas. Casi todos nos hallamos cegados por esas ideas, por los celos, sospechas, temores, envidia y orgullo. La burla y el insulto no sirven para nada.
Demuestre respeto por las opiniones ajenas, jamas diga a una persona que está equivocada. La bondad, la amabilidad y la apreciación con el prójimo puede hacerle cambiar de idea mas velozmente que toda la cólera y amenazas del mundo.

DALE CARNEGIE

.../... la diferencia entre el aprecio y la adulación, es muy sencilla. Una es sincera y la otra no. No temas a los enemigos que te atacan, teme a los amigos que te adulan. Trata de dejar pequeñas muestras de gratitud diariamente. Te sorprenderá ver como enciendes pequeñas llamas de amistad que vuelven a brillar en su próxima visita.
"Pasaré una sola vez por este camino; de modo que cualquier bien que pueda hacer o cualquier cortesía que pueda tener para cualquier ser humano, que sea ahora. No la dejaré para mañana, ni la olvidaré, porque nunca más volveré a pasar por aquí".
El único modo para influir en los demás es hablar acerca de lo que ellos quieren y mostrarles como conseguirlo. " Si hay un secreto del éxito, reside en la capacidad para apreciar el punto de vista del prójimo y ver las cosas desde ese punto de vista así como desde el propio". "El hombre que se puede poner en el lugar de los demás, que puede comprender el funcionamiento de la mente ajena, no tiene por qué preocuparse por el futuro". "Quien puede despertar en otra persona un intenso deseo tiene el mundo entero consigo".
"El individuo que no se interesa por sus semejantes es quien tiene mayores dificultades en la vida y causa las mayores heridas a los demás. De esos individuos surgen todos los fracasos humanos". Si queremos conseguir amigos, dediquémonos a hacer cosas para los demás. Nos interesan los demás cuando se interesan por nosotros, este interés debe ser sincero. 
La expresión de un rostro es más importante, mucho más, que la ropa que llevamos.
La acción parece seguir al sentimiento, pero en realidad van juntos. Todo el mundo busca la felicidad, y hay un medio seguro para encontrarla. Consiste en controlar nuestros pensamientos. la felicidad no depende de condiciones externas, depende de condiciones internas. No es lo que tenemos o lo que somos o donde estamos o lo que realizamos, nada de eso, lo que  nos hace felices o desgraciados. Es lo que pensamos acerca de todo ello.
"Nada es bueno o malo, solo nuestros pensamientos hacen que lo sea" - Shakespeare.
"Casi todas las personas son tan felices como deciden serlo" - Abrahan Lincoln.
El los negocios - el hombre que no sonríe no debe abrir una tienda.
Recuerde que para toda persona, su nombre es el sonido más dulce e importante en cualquier idioma.
No hay nada mas halagador que prestar atención exclusiva a la persona.
El mejor camino para llegar a una persona es hablarle de lo que el o ella más valoran.
Frases insignificantes como: "lamento molestarlo", "tendría usted la bondad de..." "quiere hacer el favor de...", "Tendría usted la gentileza..", o "Gracias", pequeñas cortesías  como éstas, sirven para aceitar las ruedas de lo monótono y son señal de buena educación. Haga que la otra persona se sienta importante y hágalo sinceramente.